Siem Reap, vinimos por los templos y nos quedamos por sus noches
«Oye, por cierto, ¿cómo te llamabas?» «¡Es increíble! ¡Todas las noches me preguntas lo mismo!» Ya es la cuarta vez que coincidimos con el propietario de Barcode, un bar gay de Siem Reap que ofrece espectáculos de drag queens, y Sébastien sigue sin conseguir recordar su nombre. ¿Lo más absurdo? Se acuerda perfectamente del nombre de su marido y de un montón…